V


Por Carilda Oliver Labra


Es necesario a veces quedarse en una esquina
mirando con desdén a la gente que pasa.
Es necesario a veces salir de nuestra casa
y averiguar por dónde el cielo se termina.

Y resulta prudente beber la medicina
y sujetar un jarro por el medio del asa
y componer el viejo reloj que se retrasa
o alimentar un gato que vive en la oficina.

Y es agradable oír cómo se quema un leño,
contar una mentira o acostarse con sueño.
Es necesario casi maldecir algún nombre

y repetir el eco de esta palabra: adiós.
Es necesario todo…, hasta creer en Dios,
para así parecernos terriblemente a un hombre.


Tomado de Al sur de mi garganta. Ediciones Matanzas, 2009. (N. del E.)