Prizewinner

Por Alexis S. García

Faltaban apenas unos días para que dieran los resultados del Premio Casa de las Américas y Daniel no cesaba de ser asediado por los talleristas del penal, que a instancias suyas, habían mandado al concurso. Fue un error haberles llenado la cabeza de ilusiones, decirles que era perder el tiempo enviar los cuentos que tenían en forma de libros al certamen. Lo había hecho para estimularlos, aunque también para que no fanfarronearan tanto. Él les explicó que era un concurso, que un jurado está compuesto por seres humanos, con sus gustos, inclinaciones, necesidades económicas, poéticas, etcétera. Y participar en un concurso literario (como de cualquier otra índole) es un poco jugar a la ruleta rusa.

Les dijo eso y mucho más. Sin embargo, le daba la impresión de que los que venían a verlo eran los únicos que habían mandado trabajos. Hablaban con tal fe de sus obras que Daniel comenzó a preocuparse. Los resultados los dieron en el noticiero de las ocho de la noche. La discusión fue un poco después, cuando le reclamaron a uno de los talleristas el dinero que debía desde hacía tiempo. Daniel se enteró de que los acreedores estuvieron velándolo durante el noticiero y allí mismo, como no salió entre los premiados, lo agarraron por el cuello. Trajeron al hombre a rastras para que Daniel dijera qué posibilidades tenía de ganar un premio y pagar lo que debía.

—Mandó al Hucha de Oro, que paga quince mil euros de premio —les dijo Daniel, lo más sereno que pudo—. Así que esperen un poco. Están al anunciar el resultado.

 

Tomado del libro Ariza (Premio 2014 Fundación de Fernandina de Jagua. Publicado por Ediciones Mecenas, 2015.) (N. del E.)