Billy, el poeta de San Antón

Por: Sandra M. Busto


Dentro de las expresiones artísticas más autóctonas cubanas se encuentra el repentismo, arte que nace y se desarrolla en los campos cubanos y se impregna del aroma más puro de nuestra

nacionalidad. Ellos lo hacen parecer fácil, pero son muy pocos los que pueden incursionar en esta difícil manera de elaborar la décima, diez estrofas en octosílabos. Sin embargo, muchas consignas y frases del habla popular, están compuestas por octosílabos. Alguien me dijo una vez: “es que la décima y el octosílabo forman parte del ADN del cubano”.

 

El Billy es conocido aquí en Cienfuegos como el Poeta del Amor; sin embargo, hoy no les traigo solo sus décimas románticas. Siempre me llamó la atención las que hacía en forma de crónicas de su natal San Antón. Y gracias a ellas he aprendido mucho de las costumbres, vecinos y anécdotas que deben un día quedar recogidas para la historia. Aunque si agrupamos las décimas, se puede decir que, la historia ya está escrita por los repentistas de esta parte de la geografía cienfueguera. Su sentido del humor, su cubanidad, su manera de narrar su pueblo, todo esto se lo dejo en la propia voz de este poeta, que sé van a disfrutar. Sin más los dejo con Billy: Osvaldo Pérez Alonso, “El poeta del amor”, a quien conocemos por el programa radial De noche y en vivo, donde es frecuente escuchar sus colaboraciones a través de llamadas telefónicas. En Radio Cumanayagua lo hemos escuchado también, donde sí es colaborador oficial. Se le conoce además, por su participación como poeta aficionado en el Parque Villuendas, en la peña del ya desaparecido físicamente Wilfredo Sacerio y que ahora está a cargo de Alberto Morfa.

Billy: A mi viejo le decían el músico, porque siempre que se cantaba él decía algo, pero no se dedicaba a eso. Trabajaba en la fábrica de asfalto, haciendo carreteras. Tenía una guitarra valenciana y siempre estaba tocando. Comencé a hacer mis primeras décimas a los nueve años. De pronto, me da la idea de hacer una poesía, en la que narra cómo mis padres se conocieron:

Cándido Pérez León/ natural de la Sierrita/ Llegó, enamoró a Conchita/ aquí mismo en San Antón./ Y por su buen corazón/ vestía un traje de tul/ Con un pantalón azul/ a Conchita le gustaba/ Y era porque trabajaba/ aquí en el Circuito Sur.

Cándido Pérez León/ trabajaba sin reposo/ Y tiene un muchacho hermoso/ que vive aquí en San Antón./ Tiene buena inspiración/ haciendo su decimita/ Y hoy mi corazón palpita/ porque este niño bonito./ Es el mejor regalito/ que le hicieron a Conchita.

Esa fue la primera que hice y de ahí en adelante continué, hasta el día de hoy.

Sandra: ¿Cuándo fue la primera vez que te presentaste en público con una décima?

B: Eso fue en Cumanayagua, que Rodolfo Sánchez me llevó y yo tenía mucho miedo escénico. Cuando aquello, tenía una noviecita que era de Lomita y que iba a cada rato a mi casa y le canté unas décimas dedicadas al pueblo de Lomitas y a ella. Después ya iba yo solo a la emisora y hasta hoy. Antes grabábamos los jueves, ahora se graba el miércoles y es para toda la semana, de lunes a sábado. Hacía controversias con él y con el quinteto Obdara, de música campesina y ahora nos acompaña Cumanay. El programa se llama “Así es mi tierra” y lo dirige Alfredo Águila. Estoy los domingos en el Parque Villuendas y los sábados en Caonao, en la peña de Arnaldo Siginedo. Mi día de franco en el trabajo siempre son los miércoles para poder hacer el programa.

S: ¿Cómo es que vas conociendo a los otros poetas e insertándote en este mundo?

B: Jorge Sosa iba conmigo para Cumanayagua y Tomás Quintero. Hacíamos juntos una sección que se llamaba “Los sordos de cañón”. Por ejemplo:

Poeta: Oye, sordo, allá en Lomita / vive Damaysi Alarcón.

Sordo: ¿San Antón, qué San Antón?

Poeta: Escucha: Oye sordo allá en Lomita / vive Damaysi Alarcón.

Sordo: Yo competí en natación / y fui campeón en Playitas.

Poeta: Tú sabes que en esas citas / bastante amor que me dio…

Sordo: ¿Se llevó, qué se llevó?

Poeta: Escucha: Tu sabes que en esas citas / bastante amor que me dio…

Sordo: Ah, un profesor me escogió, / escogido por mi porte / Muchacho, en ese deporte / no hay quien nade más que yo.

Eso es divertidísimo, al pueblo le gusta mucho. Tomás tiene en Palmira la Peña de los Quinteros, canta en el Villuendas los domingos, y los jueves íbamos para Cumanayagua. Los que siempre hacemos Los sordos de cañón somos nosotros. Cuando Quintero no ha estado y se habla con otros poetas, no se atreven. Este es un poema que escribí para “Los sordos de Cañón”:

Poeta: Sordo, allá por la sabana / yo canté con Juan García.

Sordo: ¿Simpatía?, ah Vega Falcón / tenía una amiga en la Campana

Poeta: En aquella canturía / se destacó un tal Quico

Sordo: ¿Explico?

Poeta: En aquella canturía / se destacó un tal Quico

Sordo: Ah, dicen que Domingo es rico / a pesar que tiene fama, / pero cuando digo Orama / yo me acuerdo de Tres Pico.

Poeta: Hasta un lechón asado / llevaron a la parranda

Sordo: ¿Amanda?

Poeta: (¿Qué Amanda?, estás sordo completo). Hasta un lechón asado / llevaron a la parranda…

Sordo: Me enamoré de Yolanda / porque ahora estoy divorciado.

Poeta: (Qué sordera tiene este hombre): En la Caleta Diosdado / tiene un tres de maravilla.

Sordo: ¿Cabilla?

Poeta: En la Caleta Diosdado / tiene un tres de maravilla.

Sordo: Ah, el Hotel Hanabanilla / pertenece a Santa Clara; / un agua blanca lo ampara, / lo rodea por la orilla.

Poeta: Hasta el poeta viajero / cantó con Arnaldo allí

Sordo: ¿Pirulí?

Poeta: (Qué sordera tienes, escucha): hasta el poeta viajero / cantó con Arnaldo allí.

Sordo: Fue Niurka la de Noemí / de visita al extranjero.

Poeta: (Qué cosa la de este hombre que no entiende nada): Yo en la ronda fui el primero, / después cantó Quinterito.

Sordo: ¿Favorito?

Poeta: (Escucha, escucha): Yo en la ronda fui el primero, / después cantó Quinterito.

Sordo: En Las Moscas Manolito, / es un vaquero eficiente; / eso lo dice la gente, / por eso lo felicito.

Poeta: Allí se le cantó al rio y también a Pueblo Nuevo.

Sordo: Ah, anda buscando relevo la hija menor de Darío

Poeta: Allí hubo un desafío / con Juan y el Saltarín.

Sordo: ¿Figurín?

Poeta: Allí hubo un desafío / con Juan y el Saltarín.

Sordo: Ah, en la finca de Agustín / ordeñaron una vaca, / hasta una cantina saca /la vaca del mandarín.

S: Me ha sorprendido siempre cómo nace en ti la décima de manera natural. Estamos conversando y de pronto comienzas a improvisar. Es como si reflexionaras en décimas, como si tus pensamientos vinieran a ti ya en octosílabos hechos décimas.

B: Eso sucede así: El poeta no se hace / ni sale en ningún encuentro, / el poeta viene dentro / del vientre desde que nace. / Cosa que le satisface: / ser parte humildemente. / Donde hay que tener presente / que esto lo hace el destino. / Aunque sea largo camino / el verso estará presente.

S: ¿has hecho sonetos también?

B: No, si me pongo los hago, pero me gustan más las décimas, de amor, humorísticas…

S: dentro de tus décimas me llaman mucho la atención en las que describes lugares, personas y sucesos. Eres como el caricaturista, que destaca los rasgos principales, es como ver una pintura de personas y lugares, pero en décimas.

B: Papi Carrazana, el marido de mi tía, me dice que tengo que sentarme tranquilo cuando estoy en la playa trabajando, haciendo guardias. Fue él quien me sugirió que le hiciera unas décimas a Compota el ambulanciero, que se enamoró en Caledonia, allá de Guabairo para atrás y le da un beso a una chiquita y el viejo lo vio y le salió atrás a darle con una lima y casi lo mata. Y de ahí salieron estas décimas:

Señor les voy a contar /un caso muy ocurrente / que pasó naturalmente / en un campestre lugar. / Un joven muy popular / se enamoró en Caledonia; / en una antigua colonia / le da un beso a una chiquilla; / pero el viejo que lo pilla / de soberbia se endemonia.

Le dice: “Muchacho, espera, / ya tienes la muerte encima”. / Saca de punta una lima, / pero el muchacho acelera. / Fue tan grande la carrera / por esa impresión nerviosa. / Miren cómo fue la cosa / De este viejo el barbarismo, / que lo ha corrido hasta el mismo / aparato de la poza.

Al que le dicen Compota, / Jorge Orestes Castillo, /al ver de la lima el brillo / muy pronto a correr de bota, / corrió como una pelota / cuando sale de jonrón. / Furioso como un ciclón / pasó por el aparato / y el viejo atrás como un gato / cuando persigue a un ratón.

Al viejo le dicen Cheo / y Berrinche por apodo. / No quiero contarlo todo / porque no tengo el deseo./ Pero sí sé que algo feo / este muchacho se vio. / Fue tanto lo que corrió / porque pensaba en la muerte. / Pero que tuvo la suerte / que el viejo no lo alcanzó.

Orestes le ha dado un beso / a una joven sin provecho / y hoy se da un golpe en el pecho / por poder salir bien de eso. / Él sabe bien que con eso / es más doble su dolor / y que no vuelva a ese error/ y yo le aconsejaría / que piense bien otro día / y que se cuide mejor.

El beso le supo a miel / porque era amoroso y sano, / pero si no anda liviano / el viejo acaba con él. / Cualquiera pierde el nivel / por no pensar al momento. / Y si uno se pone violento / y de bobo no se oculta. / Ya vieron lo que resulta / de ese delicado intento.

S: ¿Puedes contarme algo que te haya sucedido a ti?

B: Hice una el día que me atoré con una papa caliente:

Una vez fui a visitar / a una novia en la Campana / y a las diez de la mañana / me presenté en el lugar. / A la hora de almorzar / me sirvieron cortésmente / y al coger el recipiente / en que me sirvió Dominga, / me achicharré la gandinga / con una papa caliente.

El viejo Coco al ver eso / me agarra por una oreja / y por la otra la vieja / para levantarme en peso. / El perro medio travieso / creyó que era fajazón / y saliendo del rincón / sin pasar mucho trabajo, / fue quien se prendió del bajo / y me rompió el pantalón.

Yo lo que tenía puesta / era una tanga punzó. / Una que me la prestó / otra jeva de otra fiesta. / En eso el viejo me acuesta / en un catre boca arriba. / Y por ver si se me iba. / La papa casi a cuncún, / me disparó el viejo un / cubo de leche de chiva.

Mi novia decía ahora / casi al borde de un ataque, / el que la vianda le saque / yo le doy mi grabadora. / Pero llegó sin demora / el viejito Fortunato / y usando su garabato / De chapear y en lucha guapa, / le sacó a trozo la papa / del buche a este mentecato.

Desde aquel día cercano, / como que yo soy un hombre, / no quiero saber ni el nombre / del Papa del Vaticano. / Baby (1), me dijo temprano: / “Dicen que vino la papa”. / Le dije con cara guapa: / “Yo la dejo en la placita (2) / y por mi parte a Horquita (3) / la pueden borrar del mapa.

S: ¿Qué otros temas has tratado frecuentemente en tus décimas?

B: También trabajo en la Peña deportiva, por lo que he hecho varias al deporte:

Yo sé bien de que Industriales / no se coronó campeón / y el Billy de San Antón / está sufriendo esos males. / En los momentos actuales / hice una cosa genuina: / con la mejor disciplina, / al decir con buena fe, / que tres fulas me jugué / y me los ganó Colina.

Y en otra apuesta divina / tuve yo mejor presea: / le gané ochenta a Chinea / y dos fulas a Colina. / Pero Pipe, en la cantina, / él ganó en sus progresos / con los mongolitos esos / y Pipe se jugó cien / y yo sufrí ese desdén / porque perdí los cien pesos.

El domingo en la revancha / volví a jugar otra vez; / y sin embargo, Valdés (4) / salió por la puerta ancha. / La palabra que se ensancha / cada vez que yo la nombro,/ y en el medio de ese asombro / digo sin que me anticipe,/ que ahora se ha quedado Pipe / con la carabina al hombro.

S: ¿Y por qué se te conoce aquí como Valdés?

B: no sé, es un apodo que me dicen desde chiquito. Aunque me conocen en este mundo de la décima como Billy, el Poeta del Amor:

Jorgito, llegó febrero / y con él llegó el amor. / Yo sí que soy el mejor: / tengo las chicas que quiero. / Y el gallito ranchuelero / no se liga ni una coja: / la memoria se le afloja / y no sabe meter muela. / Yo sí que soy la candela / de hacer lo que se me antoja.

Muchacha llegó febrero / y con él trajo el amor / de esa rubia, linda flor, / La que en la vida más quiero. / Estás en cada sendero / que al Billy lo tiene loco. / Por eso cuando te toco, / le pido al ángel que calla, / que el amor no se me vaya / ni tu muchacha, tampoco.

S: Esta pregunta es difícil de responder para cualquier creador y tú eres un creador que se expresa a través de la décima. Por eso te pregunto: ¿Qué es la décima para ti, si te quitaran la décima, si no la hubieras encontrado en tu vida, qué hubiera pasado?

B: La décima para mí es como si fuera mi madre, porque es lo que más quiero en la vida. Sin la décima yo no puedo vivir. La décima es el todo del poeta.

Si yo no fuera poeta, / hoy no estuviera cantando / y yo sigo preguntando / y el público me interpreta. / Para cumplir esa meta / muchos amigos vendrán: / El Jabao, Carlito, Adrián, / Ponpele, El Potro, el Liebre, /Joseíto que es la fiebre,/ buen tocador de San Juan.

Buen tocador de San Juan, /Joseíto que es la fiebre, /Ponpele, El Potro, el Liebre, / El Jabao, Carlito, Adrián. / Muchos amigos vendrán / Para cumplir esta meta / y el público me interpreta / y yo sigo preguntando: / hoy no estuviera cantando / si yo no fuera poeta.

S: Nuestras tradiciones no deben morir, ni con ellas sus cultores, ni el fruto de sus amores que de nuestros campos son. Décima, rima, cantor, guitarra, güiro, laúd; canto, guajira, montuno, sabor cubano del bueno. Para así seguir teniendo, lo que en un momento fue, caldo y puro consomé de Cuba y de sus sabores, autóctonos cual las flores, el tocororo y la palma. Frescos como el manantial y natural como su agua, que brota de la montaña, como misma poesía, de la garganta guajira, de aquel, de donde crecen las palmas.

Entrevista realizada por la autora a Billy Osvaldo Pérez Alonso, El Poeta del Amor. Rancho Luna, 2018.

Notas

(1) Baby era la empleada del agro mercado de San Antón.

(2) Placita es uno de los nombres con que  popularmente se conocen a los agromercados.

(3) Lugar en la provincia de Cienfuegos donde se realiza el cultivo de la papa.

(4) Al Billy se le conoce en Rancho Luna como Valdés.