Get Adobe Flash player
Página de Inicio Pretextos Obra literaria de Carlos Evelio Gutiérrez Rodrígue La contaminación del agua, un serio problema del siglo XXI

La contaminación del agua, un serio problema del siglo XXI

Por Carlos E. Gutiérrez

La historia muestra que las civilizaciones primitivas florecieron en zonas favorables a la agricultura, como las cuencas de ríos. En el caso de la mesopotámica, considerada la cuna de la civilización humana, se asentó en el fértil valle formado por los ríos Tigris y Éufrates, en Asia; así como también la egipcia, en las márgenes del río Nilo, al norte de África, esplendida civilización y que dependía por completo de dicha corriente fluvial y sus periódicas crecidas. Del mismo modo áreas en que la que el agua es muy escasa como al Norte de África o el Medio Oriente, han tenido históricamente dificultades en su desarrollo.
El agua cubre el 71% de la superficie terrestre en nuestro planeta, se localiza en océanos, mares, ríos, corrientes subterráneas, en la atmósfera como vapor de agua, así como en las plantas, los animales y el ser humano. Ella es componente mayoritario de las células del cuerpo de todo ser vivo, protector y lubricante del cerebro (en el caso de los animales superiores) y las articulaciones, trasporte de nutrientes celulares, eliminador de residuos, regulador de la temperatura corporal mediante la redistribución del calor y enfriamiento a través del cuerpo.
El cuerpo humano estará compuesto de entre 55% y un 78% de agua. Para evitar desórdenes, el cuerpo necesita alrededor de 7 litros de agua. La mayor parte del agua se absorbe en las comidas y bebidas. Un individuo sano se considera que beba unos 6 o 7 vasos de agua diariamente (aproximadamente 2 litros).
El agua potable es esencial para toda forma de vida incluida la humana. El acceso a ella se ha incrementado sustancialmente durante las últimas décadas. Sin embargo, estudios de la FAO estima que uno de cada cinco países tendrá problemas de escasez de agua antes del 2030; por lo que se hace perentorio un menor gasto del preciado líquido en las diferentes actividades humanas y evitar a toda costa su contaminación.
La contaminación del agua se produce, como se sabe, por la incorporación a ella de materias extrañas, como microorganismos, productos químicos, residuos industriales y de otros tipos, o aguas residuales y albañales. Estas materias deterioran su calidad y la hacen inútil para los usos pretendidos. Las aguas residuales, por consiguiente, son aquellas que resultan contaminadas durante las actividades realizadas por el ser humano.
La contaminación de ríos y arroyos por contaminantes químicos se ha convertido en uno de los problemas ambientales más graves que se deberá afrontar en el presente XXI. La contaminación química de los ríos y arroyos se divide en dos grandes grupos: contaminación puntual y no puntual. La primera procede de fuentes identificables, como fábricas o desagües residuales. Cada año mueren unos 10 millones de personas en el mundo por beber agua contaminada.
El agua contaminada es uno de los principales trasmisores de microorganismos causantes de enfermedades, principalmente producidas por bacterias, virus, como el cólera y protozoos intestinales. Las grandes epidemias de la humanidad han prosperado principalmente por la contaminación del imprescindible líquido.
Los humanos llevamos mucho tiempo depositando y arrojando nuestros residuos y basuras al agua. Esta forma de actividad hace que los residuos no se traten adecuadamente y causen contaminación en depósitos acuíferos superficiales y subterráneos; como consecuencia de ello, se ha ido produciendo a lo largo del tiempo la degradación de los ecosistemas naturales.
El 22 de marzo fue declarado por la ONU el  Día Mundial del Agua. De manera que, aunque ya existe una fecha para insistir en el cuidado y conservación del más preciado líquido sobre la faz de la Tierra, la campaña por lograrlo deberá ser cotidiana si no queremos perecer por sed o por guerras fratricidas en el afán de su posesión.
El agua es un recurso que, si bien es renovable, escasea cada vez más, lo que obliga a utilizarla de manera más racional en cualquier sentido si de salud y belleza se trata.
Todo ello apunta hacia el enriquecimiento de la educación ambiental como sistema complejo y dinámico de las interrelaciones ecológicas, culturales e histórico-sociales. Se necesita del trabajo mancomunado de todos los habitantes de esta enorme nave ovoide que viaja por el Universo como parte del Sistema Solar, los cuales necesitamos permanentemente del agua para poder subsistir.

Formulario de Acceso


Síguenos en...




¿Quién está en línea?

Tenemos 74 invitados conectado(s)

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy119
mod_vvisit_counterAyer411
mod_vvisit_counterEsta semana2909
mod_vvisit_counterEste mes5548
mod_vvisit_counterHasta la fecha898920

  • AlasCUBA
  • Revista la Alcazaba
  • Azurina
  • Cinosargo
  • Cuba Literaria
  • Cubarte
  • EcuRed
  • El Caimán Barbudo
  • Haciendo Almas
  • Il Convivio
  • La Jiribilla
  • Lettres de Cuba
  • Museo Nacional de Bellas Artes
  • Palabras Diversas
  • Poetas del Mundo
  • Red Mundial de Escritores en Español
  • Revista de Cine cubano
  • Unión de Escritores y Artistas de Cuba
  • Teatro de los Elementos
  • Revista Digital Guaitiní, Miami