Silencio de mujer

Por Eliebel Coto

Tu silencio se escurría
apurado por mi oído,
haciendo en cada latido
triste una fotografía
de tu adiós. Pasó otro día
sin besarte, sin tenerte
en mis sábanas. ¡Qué suerte
de fruto roto en el viento!
Efímero movimiento
que en cenizas se convierte.

Si supieras que marcharte
no fue tu peor pecado,
lo triste es que has quedado
repetida en cada parte
de mis ojos. Por el arte
de hacer este adiós eterno
vivo en un oscuro interno
que amablemente me acosa:
ya es tarde para la rosa;
es tarde para el invierno.

Ya no estás, pero en el grito
de esta soledad te mueves;
llueves en mis ojos llueves
con un silencio infinito.
Estamos lejos. ¡Maldito
espacio! En el interior
también hay silencio, olor
a no estar, a despedida.
Las puertas cierra la vida:
hizo mutis el amor.

Con este trabajo la autora obtuvo Primera Mención en el Concurso Nacional de Décima Escrita “Luis Gómez, 2017 (N. del E.).