El mundo que escondes

a las mujeres
y no pudiste amar,
es de misterio y renunciación.
Llegaste fuera de mí.
Yo estaba contigo,
y mi deseo era que si estábamos
habitados por la tristeza,
así, por fuera eternamente tristes,
en nuestros pechos, al contrario,
nos penetrara la ternura.
Algunas mujeres con aires lúgubres
tienen la tristeza del mar.
Los años lentos se estremecen
y pasan camino a la ciudad.
Cuando vuelven,
pasan devorando toda la nostalgia,
el vestigio sin contraste,
las letanías que tu corazón susurra,
el mundo que esconde
a las mujeres que te amaron
y no pudiste amar.

Tercer Premio en el Concurso Territorial “Zenón Rodríguez” 2008.



Yulki Sánchez Molina