CONCEPTO TRISTE DE UNA OFENSA

Imagina que soy un cigarrillo.
El cigarrillo obsequiado a los estudiantes
en no recuerdo cuál poema.
Sólo encuentra mi cuerpo
en el desvanecido acto de tu imaginación.
Yo: cigarrillo Malboro, Hollywood,
H Upman si lo prefieres.
Yo en la boca de un millonario,
en la boquilla de una prostituta,
iluminando el escritorio de un poeta,
insuficiente en las manos de los escolares.
Yo en un baño familiar
en una peña hippie
en las oficinas y en los velorios,
en los hospitales y los basureros.
Yo, el cabrón cancerígeno tan necesitado,
el sencillo misterio de la relajación.
Imagina que soy un cigarro
y que puedo pensar,
hacer de tus problemas un corcho nicotínico.
Vanamente una mujer regresa a tu recuerdo,
la maldices y enciendes de súbito
otro cigarrillo, mirando cuán bello
y terrible es el mar.
Yo estoy acostumbrado a ser ceniza;
en mis noches de viaje con el viento
he de expandir amores por nacer.

Tercer Premio en el Concurso Territorial “Zenón Rodríguez” 2008.



Yulki Sánchez Molina