La dama de blanco (*)

Por Rodolfo P. Alemán

Que lástima que estés muda y
blanca como la nieve,
(como un Jazmín Blanco, como el aire limpio, diría Orlandito).
Que te refugies en ese mutismo

incomprensible,
(como lfanjes de luz, según Pepe)
o muñecas en las fachadas góticas de Brujas,
como esa Nada de Rimbaud
(a decir de de Isnoel).
Que no aportes un final inesperado,
una tarde indefinida (al igual que ese cuento de Yannit, del negro, el bicitaxi
y la marihuana que no acabo de entender),
que no resanes las grietas de tu ciudad que se extingue
(a usanza del restaurador nocturno de Ian);
en fin, no importa si eres lirio, alfanje, negro en bicitarxi
fumando marihuana o restaurador,
basta con que en tu vida de hoja en blanco,
comience a brotar la poesía.

(*) A causa de un poema de Luis Rogelio Nogueras (N del A.).