Mi existencia

Por Yannit Pozo

La nada se descubre
en la angustia.


Hedegger

A fin de conservarme intacto
he decidido mirar al sitio por donde entrará

triunfal
mi nada
¿quién podrá tocarme?
ni siquiera mi soledad
cuando pasa sórdida   enmohecida
¡pobre ser! ni a sí misma se acompaña

¿quién podrá tocarme?
ni siquiera la edad de la civilización
n i la fragancia de un pedazo de noche
atrapado en mi portal

no va a haber existencia
o inexistencia capaz
de oírme besándola

y sencillamente
esa será mi dicha
poco más que rayo de luna
palpitando temeroso
en las pupilas de un cadáver
al que me parezco demasiado.


Tomado de El tren y los violines (N. del E.).