Remembranza

Por Jorge L. Machado

Mi fugaz adolescencia
pasó entre retos, amigos,
y besos fueron testigos
de la risa y la inocencia.
Y obnubiló mi conciencia
el saberme despojado
de un cariño, tan sagrado
como el del hombre que ha sido
el eterno preferido:
mi siempre padre adorado.