Get Adobe Flash player
Página de Inicio Entrerrianos Obra literaria de Orlando V. Pérez Cabrera Una nueva mirada a “Cumanayagua Alternativa”

Una nueva mirada a “Cumanayagua Alternativa”

Por Orlando V. Pérez

Hay eventos que, a pesar del tiempo transcurrido desde su clausura, dejan honda resonancia en el ámbito socio-cultural donde se efectúan. Tal es el caso de “Cumanayagua Alternativa”, encuentro musical celebrado en este municipio escambradeño, del 25 al 27 de julio del presente año 2013.

En él se dieron cita numerosas agrupaciones, cuyas interpretaciones, en esencia rockeras, son etiquetadas con el término anglosajón “Underground”, debido a la casi nula promoción oficial que padecen.
Diferentes niveles de virtuosismo y aciertos interpretativos conforman los grupos musicales que se dieron cita en estos predios entrerrianos, entre los que sobresalen: AKDA 1, Claudia con K, Habana en Serio, Tr3s Palabras, Tierra Santa, Backspace, entre otros.
Y aunque ya más de un artículo se haya escrito sobre dicho evento, me voy a referir a uno aparecido en el boletín Palamúsica (Agosto 2013), en edición tanto digital como en formato de papel, bajo el título de “Cumanayagua alternativa, nueva casa para lo underground”. Se trata de un trabajo agudo que pone sobre el tapete tanto los aciertos como una serie de señalamientos críticos de lo que considera su autor, constituyeron “fallos” del evento, y justamente, es a mi parecer su mayor virtud: la de criticar, juzgar, proponer; aunque sobre un mismo hecho pueden lanzarse diferentes miradas, que provocarán incluso disímiles puntos de vista sobre el fenómeno objeto de análisis.
“Cumanayagua Alternativa” fue un acontecimiento musical único en nuestro pueblo, y su concepción y consumación, una verdadera osadía. Su realización, pese a las vicisitudes que hubo que superar y los escollos que saltar, fue exitosa, en sentido general, y requirió de la cooperación y del esfuerzo de muchas personas que, desde disímiles posiciones, ofrecieron su valioso aporte. Sin embargo, soy de los que piensan que hasta ahora no se ha reconocido lo suficiente la entrega total de los organizadores del patio, en primer término la Dirección Municipal de Cultura, el grupo Teatro de los Elementos y los miembros del Club de la Década Prodigiosa, cuyos ejecutivos e integrantes tuvieron que hacer pan de la nada: desde la búsqueda de hospedaje y espacios para pernoctar (muchas veces poco confortables), hasta la ubicación de los diferentes escenarios y los medios audiovisuales correspondientes. Como buenos anfitriones que somos, los cumanayagüenses nos esmeramos en brindar amorosamente lo mejor, aun la tienda humilde del nómada y la magra ración.
La noche de la clausura, estuve presente en las cuatro esquinas del Prado. Había allí un público en esencia joven ávido de novedad –y a la vez antítesis de lo neófito en materia de corcheas–, en cuyos gestos y actitudes veíase reflejada la devoción por la música rock-pop y otras expresiones alternativas. (Es una generación que ha recibido el legado de formación cultural de una comunidad con hábitos de lectura, con más de una treintena de libros publicados pertenecientes al patio y en que la Feria Internacional del Libro ha dejado su impronta). Una pertinaz llovizna, junto a inexplicables demoras en el orden técnico, hicieron mella en la dinámica del espectáculo, y contribuyeron ambas a la dispersión y distracción transitoria del público.
Calculo habría allí unas 500 personas. Aplicando una fórmula creada por Tales de Mileto (razones y proporciones), me planteo esta ecuación: 500 es a 40 000 (población del casco urbano de Cumanayagua), lo que x es a 2 000 000 (población actual de La Habana). Entonces, si el espectáculo se hubiera efectuado en la Capital de la República, ¿proporcionalmente cuántos fans hubieran asistido? Ello equivaldría, si la matemática no me falla, a 25 000 personas, una buena asistencia de público si se tienen en cuenta dos factores: la disimilitud de gustos y los diferentes grados de calidad y popularidad que reinaban entre los grupos asistentes. Un factor ancilar a considerar es el hecho de que la población que reside en Cumanayagua, en buena medida, tiende a reduplicar gustos traídos de las zonas rurales de donde procede, que para nada son inferiores a otros hábitos musicales.
Sostengo –avalado por la práctica socio-cultural a lo largo de la historia de la especie humana– que la crítica es un motor impulsor que permite focalizar las miradas sobre determinadas zonas antes no iluminadas. Siempre traigo a colación, en tal sentido, a nuestro José Martí cuando acertadamente dilucidaba que criticar no es zaherir, herir, ofender… sino “poner el dedo piadoso sobre el lunar que afea la bella obra”. En tal sentido, el autor del artículo de marras no fue nada acertado, a mi parecer, al declarar sin recato: “…porque todas las bandas golpearon duro en la banalidad existente en el gusto cumanayagüense”, entre otras frases descabelladas, como que la cantante Dunia Ojeda es más conocida en el extranjero que en Cumanayagua. Dolorosamente, hay que reconocer que la banalidad pulula en todos los actos y ámbitos y niveles de la vida cultural (o mejor, pseudo-cultural) de nuestra Nación, y por qué no del actual mundo entero, sin entrar a analizar los factores concomitantes que en esta era de la digitalización contribuyen a ello. Pero catalogar de banal a toda una comunidad, sin excepciones, resulta verdaderamente festinado y hasta irrespetuoso. El más mínimo análisis sociológico, epistemológico y etnográfico conducen a leer cómo en cualquier conglomerado de seres humanos, por compacto o abigarrado que sea, hay matices, gustos, niveles culturales, etc. que cualquier crítico sensato no debe obviar. Un pueblo que asumió, a pesar de la sorpresa, lo inusitado del evento, las vicisitudes y escollos ya dichos que hubo que superar, amerita un mínimo de consideración. Y no como un mateólogo, defenestrarlo impune y desacertadamente. De todos modos, parafraseando La Biblia, siempre las perlas brillarán entre las canoas de la materia descompuesta.
Finalmente, hago votos porque “Cumanayagua Alternativa”, continúe transitando, más reluciente y fortalecida aún, por la avenida trazada esperanzadoramente a partir de su primera edición. Démonos todos, salvando puntos de vista diferentes y limando asperezas, por el bien de la cultura nacional, una nueva oportunidad para la nutricional convergencia y consiguiente convocatoria.

 

Formulario de Acceso


Síguenos en...




¿Quién está en línea?

Tenemos 55 invitados conectado(s)

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy1441
mod_vvisit_counterAyer1506
mod_vvisit_counterEsta semana2947
mod_vvisit_counterEste mes25865
mod_vvisit_counterHasta la fecha1162348

  • AlasCUBA
  • Revista la Alcazaba
  • Azurina
  • Cinosargo
  • Cuba Literaria
  • Cubarte
  • EcuRed
  • El Caimán Barbudo
  • Haciendo Almas
  • Il Convivio
  • La Jiribilla
  • Lettres de Cuba
  • Museo Nacional de Bellas Artes
  • Palabras Diversas
  • Poetas del Mundo
  • Red Mundial de Escritores en Español
  • Revista de Cine cubano
  • Unión de Escritores y Artistas de Cuba
  • Teatro de los Elementos
  • Revista Digital Guaitiní, Miami