Mi baúl de los recuerdos

Por Orlando V. Pérez

Para Anna

Todos los recuerdos agolpados como un tango,
renaciendo entre las ramas de un bolero añoso.
Todas las ansias de atrapar
el instante que fugazmente se escabulle
por las circunvoluciones del cerebro.
La vida toda paralizada en el instante,
foto de tiempo que me exacerba el ánimo.
Y me pregunto cuál será la verdadera realidad:
si esta donde se desgastan los últimos ribetes de la barca,
o aquella que me llega en el flashazo de un quasar.

Déjame aferrarte como lo más bello de lo bello
ahora que el destino me ha tendido esta implacable trampa.
Déjame no sentirte "en la ruta
donde el amor pasó",
sino tocarte dentro como reencarnación del sueño.
Sentirte en mí como la trompeta que llama a la esperanza.

Nunca supe más de la ternura como en la tarde del tibio y franco beso
bajo la lluvia fría sobre la que navegábamos descalzos.
Nunca más sobre el abrazo
sino cuando tus manos se pasearon por mis hombros.
Nunca más de miradas como taladros de inocencia
sino ante la presencia de tus ojos.

En esta ruta que maltrato con la trazadora de los pies
la soledad ha hecho un baúl que me machaca las espaldas,
y no anhelo salvación posible
si no es por una sola luz en medio de este mar-castigo
en corrimiento hacia la asfixia.