Desafiando las trampas del revés

Por Claudia Teresa Cabrera

Cierto es —con el espíritu y la calma,
en el ocaso tangible del sol—,
se puede por la seña del crisol
cantar bajo la mar con luz del alma.
Pienso que si lo claro de aquel gris
es el acervo de la luz cabal,
la elegía del reto y su caudal
ve la destreza en el altar feliz.

Desprendida gemela en un estrés,
es luciérnaga diurna y añorada,
desafiando las trampas del revés.

Y cuando las migajas en el viento
empañan la bondad en escampada,
llega la irradiación en el aliento.