La otra ola

Por Claudia Teresa Cabrera

Se me escapaba el jugo con que me vestías.
Ahora la llave del corazón
comprende cuánto añora
tu índice de luz
y se me hinca el alma.
Tengo clavada en la piel
palabras, el suspiro
de tu pincel transparente.


Sombras


Por el surco del olvido
el amor se desvanece.
Se fue con él tu silueta
y amanezco con gestos de paz.
Tus labios se envuelven en la brisa
y los desechos de los besos
oscurecen su almendra.