¿Quién borra los colores al miedo de mis ojos?

Por Yusbiel J. León

Tú,
en la cola de cualquier caballo
fugaz;
sobre el agua,
al filo de las crines más salvajes,
en la memoria de los cuerpos invisibles,
o en la sombra de cualquier mentira;
yo,
buscando en las brújulas de la esquizofrenia,
entre una pared rayada con tu nombre
y una montaña, ceniza sobre pecho;
tú, 
navegando hacia otras galaxias,
buscándome en nuestro hoy sin rostros del ayer,
con una cuerda atada a los talones,
y empujada por la última ventisca de tus sueños;
yo, 
caminando en el sol hacia diciembre,
colgándome volcanes en los hombros
aunque la ceniza manche mis pasos,
y coagule fuego sobre el torso de la última caricia;
tú,   
sin alas, volando al centro de la Tierra
con el amarillo Verne de tu tinta,
a buscar el calor que remansa en tus ojos,
a ver por qué grieta me empujas los recuerdos;
yo, 
mutilando mariposas,
crujiendo en los escarabajos muertos,
arañando las raíces que no han crecido en la última manzana,
a ver en qué hendija pongo el dedo
a molestar las últimas flores del retrato;
tú,
viéndote los ojos
por la espuma y los caracoles muertos sobre el mármol;
tú,
el siempre tú
del que no he sido,
golpeando en la misma puerta sin pared,
entrando por el mismo golpe sin puertas al silencio;
remendada en la última lágrima de Orfeo;
yo,
viéndote los ojos en las almas ciegas
bajo los fríos aguaceros del verano,
en el trino
preso
que no pare el árbol,
pero ahí,
cerca de los ojos,
y del siempre yo
buscándote en las piedras partidas por la nueces;
y tú,
tan cerca de encontrarme;
y yo,
tan cerca de tenerte.
Domando las crines de la soledad,
tú o yo
en el mismo humo de estas calles sin tus pasos.


Poema premiado en el Concurso “Zenón Rodríguez”, 2016.