Get Adobe Flash player
Página de Inicio Entrerrianos Obra Lieteraria de Yusbiel de Jesús León Valdiviés La tristeza también canta

La tristeza también canta

(Selección y nota de Yusbiel J. León)

Hay quienes sonríen toda la vida pero hay quienes encuentran su mejor alegría en un puñado de lágrimas. La tristeza del latín trístĭtĭa es una de las emociones básicas del ser humano

adquiridas durante la interacción, identificación y relación del individuo con el medio externo que provocará sobre el medio interno dicho estado afectivo según sus vivencias y experiencia afectivas, llegando a ser patológica en ocasiones. El arte, es sino el vehículo más importante donde se expresa, transforma y alivia el dolor uno de ellos y especialmente la poesía; dentro de esta última ya algunos autores del siglo de oro español como el ilustre poeta Lope de Vega consideraban a la décima como un medio de expresión poética acomodado perfectamente al dolor, de ella en el texto ensayístico Arte nuevo de hacer comedia en estos tiempos presentado en 1609 en la Academia de Madrid expreso que era <<buena para quejas>> y no pocos poetas improvisadores aun sin saber la definición del sabio la usaron con tal fin desde los primeros tiempos.
Un clásico de todos los tiempos en la décima improvisada en Cuba es el cumanayagüense devenido cienfueguero y aplatanado en cualquier banco, de cualquier parque, de cualquier ciudad Luis Gómez Martínez. Una voz extremadamente melodiosa, con una medida rítmica para cantar el punto (especialmente el punto cruzado) envidiable y un insaciable ímpetu improvisador lo acompañaron siempre; hombre de figura misteriosa, siempre con un silencio acomodado en los labios que no llegaba a molestar porque impresionaba a sus admiradores con un sabor a modestia incomparable, carismático en grado superlativo, en fin un sin número de adjetivaciones que aparecen en todos los comentarios de su vida y su obra que se resumen en un verdadero artista. Luis, vivió tiempos muy difíciles y del verso tuvo que valerse para sobrevivir a expensa de una peseta, quizás ello (interacción directa con el medio externo) lo hizo ser el embajador de la tristeza en nuestra tierra a pesar de tener siempre un chiste que contar. Muchas obras poéticas brotaron de su mano y su tinta, una de ellas, Golondrina, acota toda cumbre de estilo; pareciera que un cincel que moldeara la tristeza siempre a la mejor figura. Estas obras inmortalizaron en su programa radial La hora de Luis, quizás no al más perfecto de los poetas para estos tiempos de requerimientos técnicos a veces extremados, pero si para la décima cubana. El dinámico será siendo “el último de los poetas”. 


GOLONDRINA*

Dime porque golondrina
has venido a esta región
y has llegado a este rincón
donde todo es una ruina. 
Compañera peregrina,
viajera inquieta del mar,
porque pretendes buscar
el nido de tu quimera
si yo como tu quisiera
tener alas y volar.

Eres diminuta inquieta:
la misionera(**) de un viaje,
compañera de un mensaje,
confidenta del poeta,
Novia del viento secreta,
parda musa de mi rimas,
que vuela sobre la cimas
de los montes y los valles
a conocer otras calles
otros hombres y otros climas.

Eres como yo viajera
presa en el destino eterno,
los dos somos del inverno
huérfanos de primavera.
Tu puedes colgar siquiera
el nido de tu terneza
y acariciar con pureza
tus pichones bajo el techo,
mientras yo llevo en el pecho
el nido de la tristeza.

No te vayas mensajera
que aquí entre nosotros dos
reina un misterio por dios
dos solo el silencio espera.
Golondrina compañera
de mi amarga soledad,
si un día por casualidad
pasas por ciego montero
dile a Luisa que la quiero
por toda una eternidad.

Cuando ya no te complazca
volar golondrina inquieta
ven, pasa con el poeta
la miserable borrasca.
Cuando del pasado nazca
aquel laurel que perdí, 
yo volveré a ver aquí
frutos que darán primores
y en cada rama con flores
habrá un nido para ti.

De tu vuelo en el vaivén
lleva un mensaje de vida,
dile a mi madre querida
que estoy solo pero bien.
no le digas mi desdén,
ocúltale mi aflicción,
calla cuanta decepción
pueda haber en mi existencia,
no vaya a ser que mi ausencia
lastime su corazón

*Esta obra fue transcrita de las grabaciones originales en la voz del propio Luis Gómez por el compilador, donde refiere el poeta que fue escrita en el año 1936.
**Al repetir el dístico el poeta canta la portadora.


 

Formulario de Acceso


Síguenos en...




¿Quién está en línea?

Tenemos 55 invitados conectado(s)

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy42
mod_vvisit_counterAyer226
mod_vvisit_counterEsta semana268
mod_vvisit_counterEste mes11871
mod_vvisit_counterHasta la fecha738868

  • AlasCUBA
  • Revista la Alcazaba
  • Azurina
  • Cinosargo
  • Cuba Literaria
  • Cubarte
  • EcuRed
  • El Caimán Barbudo
  • Haciendo Almas
  • Il Convivio
  • La Jiribilla
  • Lettres de Cuba
  • Museo Nacional de Bellas Artes
  • Palabras Diversas
  • Poetas del Mundo
  • Red Mundial de Escritores en Español
  • Revista de Cine cubano
  • Unión de Escritores y Artistas de Cuba
  • Teatro de los Elementos
  • Revista Digital Guaitiní, Miami