La medalla del soneto clásico

Por Rubén Martínez Villena

Ánfora insigne do la fiebre augusta
vertió la miel de su labor divina;
ejercicio de brava disciplina,
troquel de bella suavidad robusta.
Añeja forma donde Apolo ajusta
fuerza viril en gracia femenina;
¡aún alzas hoy tu majestad de ruina
bajo el desprecio de la edad injusta!

Reliquia noble, que tomé del arca
donde un viejo perfume de Petrarca
alienta en Argensola y en Arguijo;

mi triste devoción cuaja una gota,
Y, hecha un endecasílabo, la fijo,
¡como una perla, en tu medalla rota!