La fiesta

Por Alexis García

La música y la cerveza ya estaban allí. Daniel caminó con disimulo hacia la puerta. Ya lo había visto todo el mundo y no le echarían de menos. De súbito alguien dio una señal y la música estremeció aquello. Daniel sintió cómo lo agarraban entre varios. Forcejeó un poco, pero luego se dio cuenta de que era mejor ponerse a bailar.
Estuvo bailando hasta que pasó la furia. Entonces la gente se puso para la cerveza.

Este cuento ha sido tomado del libro El deshollinador (Editorial Mecenas, 2000). (N. del E.).