Oreja en el espejo

Por Geisy E. Rojas

El oro se torna espanto
preso por un girasol
se desmaya el tornasol
ante lo sordo del llanto.
Un pintor que sufre tanto
para ahuyentar la locura
y besa con mano dura
toda la miel del paisaje
va transformando en tatuaje
la tristeza que supura.

Nace un cuadro sin igual
como enigmáticos jades
para conquistar el Hades
con relámpagos de sal
y va arrastrando este mal
la penumbra en su bosquejo
canta un girasol, reflejo
angustioso en la alborada
flor de espuma mutilada
es la oreja en el espejo.