Decidido a no amarte

salgo a buscar el pozo de una estrella.
Me he dicho –tan resuelto–
que vendrán otros besos que borrarán tus huellas
y harán huellas que luego borrarán otros besos.
Decidido a no amarte
te encuentro en otro aliento.
Porque así, simplemente,
decidido a no verte
voy a volverme otro creciendo en otro cuerpo,
te voy a beber calma bebiendo de otro fuego
para nunca pensar que olvidaste un poema,
quiero multiplicar tus panes y tus peces
y olvidar, simplemente aquella noche nuestra
en que tu río fue mi único tesoro,
en que un libro de anhelos se leyó nuestras pieles
que hoy mismo serán pieles y páginas bien nuevas,
porque voy a buscarme
decidido a perderte.



Frank Padrón Nodarse