Revelación

Por Mailín García

Desde una esquina de mi soledad
intento reírme de mi otoñecer.
Finjo indiferencia.
Me ofrece disculpas el tiempo
mientras recorro con ansias los senderos del ayer.
Debo apresurarme.
Ella ya está aquí,
y es extraño:
no la imaginaba de esta manera…

Me envuelve en su capa y siento que ni siquiera me odia.
Cierro los ojos y al abrirlos,
al fin conozco el significado de la infinitud.

Miro hacia abajo:
yace en el suelo el cuerpo de una anciana…

¡Al fin la amo!