Preguntas

Por Domingo Alfonso

Pobre caminante
pisando esta tierra del marabú y chirridos
(que te oprimen el alma)
en este túnel sin puerta de salida
(noche huérfana de un amanecer).
Así te escondes dentro de ti mismo
recibiendo el oxígeno de pocas gentes,
ellos riegan tus ramas para extender tu vida.
¿Cuál es tu meta? ¿Dónde la esperanza? ¿Hay oportunidades?
¿Pueden alimentarse tus palabras?
¿Las mismas que no quiero escuchar?
¿Y ese coro de voces unánimes?
Tierra olvidada de Dios.
Páramo de miserias, edén de los extranjeros.
Muchos preparan con frenesí su viaje:
Sacuden el polvo de sus pies
encima de tus hombros, hundidos cada día
en este hielo, casi definitivo.


Este camino es mío


Este camino es mío;
pero ha sido también camino para otros:
Desde mi ventana
veo un trozo de cielo que miran otras pupilas
y el agua que calma mi sed
fue agua en otras bocas y volverá a serlo
en labios futuros.

El polvo de mis huesos
era polvo antes de mí, y mañana será
polvo en el zapato de otros pies.


Pero si rozas mi espíritu

Si tocas mi cuerpo
ángeles me enseñarán una tierra nueva
y el fuego de tu vida me quemará para siempre.

Si me das una manzana tendré tu corazón;
pero si rozas mi espíritu
me izarás por encima de los rascacielos
y no habrá ninguna otra persona
con más felicidad que yo.