Get Adobe Flash player
Página de Inicio Autopista sur Obra Literaria de Sandra Margarita Busto Marín Cultura e identidad

Cultura e identidad

Por Sandra M. Busto


Cuba es un país que destaca por su naturaleza y sus personas. Dentro de un clima cálido, en dónde el invierno es cada vez menor, emerge una naturaleza que va desde montañas, valles, ríos,

playas, con una fauna y una flora llena de diversidad y encanto. Sin embargo, si no fuera por las personas que la habitamos, pudiera ser otra de las tantas islas del Caribe.

 

Son los habitantes los que marcan la diferencia del País. La sonrisa del cubano, su modo jovial de expresarse y el tratar de encontrar las más diversas soluciones creativas a cada dificultad, son algunas de las características más comunes. La amabilidad, la ternura de los niños, la generosidad y la solidaridad, son valores que han definido a esta tierra y por los que ha ganado Cuba un lugar en el corazón de muchos, aún en la distancia.

José Martí decía que no se sabe bien sino lo que se descubre. Tal vez por eso, el ya desaparecido profesor de estética de La Universidad de las Artes, José Orlando Suárez Tajonera afirmaba que los valores no se forman, sino que se descubren. Que era necesario que los seres humanos los descubrieran y sintieran por sí mismos, junto a la gratificación de hacer una buena obra, de actuar bien. Si los moradores de Cuba perdieran algún día su esencia humana, se borrarían muchas de las virtudes que definen la cubanidad.

Sin embargo, dentro de ese arsenal humano, está toda la riqueza que con él han creado los hombres y mujeres de esta Patria con su potencial cultural, hijo de los saberes, la constancia, las diferentes formas de expresión artística y del sentido de pertenencia de cubanos y cubanas. Eso también nos define y nos ha dado un lugar en el mundo. La cultura abarca desde el entorno visual que el visitante comienza a admirar desde el momento mismo en que llega a esta Isla que va desde las artes plásticas, hasta la manera de vestirnos, de movernos, de gesticular, de escoger colores para todo lo que nos rodea y la arquitectura; todo el entorno sonoro en general, la música que escuchamos, que consumimos, que se comparte o que algunos imponen desde sus diferentes grados de conocimiento y sensibilidad. Se incluye la palabra, la manera de utilizar el lenguaje, el volumen en que se habla, los grados de suavidad o agresividad. También el timbre de la voz, la cadencia de cada región o persona. La forma de dirigirnos a otros, o de responder.

Si le agregamos el movimiento, ese sensual que nos caracteriza al caminar o al bailar, pero que también puede ir a los extremos y expresar implícita o explícitamente muchísimos mensajes. Algo bien importante es nuestra filosofía de vida, el pensamiento y actuar del cubano, que está a su vez estrechamente vinculado al entorno socio cultural, vivencias, conocimientos adquiridos, historia y cultura general de cada persona.

Todas las expresiones caracterizan también a las artes, nuestros pintores de todas las épocas, arquitectos, músicos, escritores, bailarines, cineastas, actores y toda persona vinculada y portadora de algún mensaje, talento o tradición artística. El mundo espiritual de los seres humanos es visible a través de señales que expresamos continuamente. Así se ha ido conformando a través del tiempo la cultura que nos define.

Aquello que denota la diferencia de quienes somos va desde la manera de sonreír, la forma de mirar, la amabilidad o carencia de esta, el entorno visual, sonoro, espiritual, material, el mundo sensorial, la mirada, la palabra y el mensaje que se da a través de toda expresión.

Cuba tiene una escuela de Ballet de muy alto nivel. Tiene músicos de prestigio internacional, lo mismo sucede con nuestros artistas de la plástica, de las letras y del teatro. Sin embargo, la promoción no llega a muchos, que no saben cómo encontrarla.

La cultura del País no debe quedarse en la ligereza del ron, la mulata, la playa y el tabaco. Ese cliché abarca tan solo una visión primaria y dice muy poco de lo que somos como nación. El cubano debe también saber leer, escuchar, ver, valorar, compartir la verdadera cultura de su nación. Lo mismo ocurre con nuestros niños y jóvenes, ¿cuánto nos preocupamos porque sepan sobre la cultura del País? En esto, el proyecto cultural creado por Tin Cremata y ya extendido por toda Cuba y algunos países de la región: La Colmenita, es un ejemplo meritorio, una labor de Educación por el Arte que vincula el juego a la enseñanza artística junto al descubrimiento de los valores humanos. Ellos demuestran que sí es posible.

El gusto estético que creamos en los niños, no siempre se desarrolla en la misma dirección que el de sus padres o maestros. Hay que llevar el buen arte a las escuelas y a la vez hay que acercarlos a los teatros, a las exposiciones, a las manifestaciones autóctonas de su región, al buen cine, las obras de arte. Para eso deben tener las herramientas mínimas de apreciación en estas ramas, solo así podrán entenderlas y valorarlas.

Cuando un ser humano carece de un arsenal o bagaje cultural que permita la comprensión del arte, va a despreciar lo que realmente tiene valor por aquello artesanal con lo que se siente más identificado. No es lo mismo apreciar, por ejemplo: la fotografía, los diálogos, la dirección de actores, los aportes de los mensajes explícitos o subliminales, con toda la majestuosidad que ofrece la pantalla grande y la interacción social que se establece en un cine; de una puesta en escena de una obra de teatro en su tabloncillo, de un concierto en vivo, dónde la maestría de la ejecución lo hace único e irrepetible. Algo que el espectador va a llevar consigo en su memoria siempre. El pequeño ritual de ir a…, de tener la posibilidad de socializar, de unir la experiencia a una emoción, lo que determina una vivencia, un recuerdo, anécdotas para la vida; tan diferente a ver lo mismo en casa frente a una computadora o un televisor, como un día más, como algo más.

Tenemos verdaderamente una rica historia en todas nuestras manifestaciones artísticas que deben conocer también los niños en las escuelas y que no debe separarse de la historia de la nación, porque forma parte de ella. Enseñarles quienes han sido nuestros músicos, pintores, escultores, escritores, bailarines más reconocidos, los géneros de nuestra música, sus bailes tradicionales, sus obras literarias, la historia de nuestros teatros, museos, centros de alto valor patrimonial, los valores arquitectónicos, los monumentos. Un poco de arte y cultura cubana al acceso de todos desde las edades tempranas.

Es importante conocer para poder mostrar la cultura, para hablar de literatura y arte en general; espejo y puerta de acceso a la imagen de Cuba que se llevan o llevamos ante el mundo y ante las nuevas generaciones. Para quienes prefieren sentir la Cuba del cubano, una mirada desde el ámbito cultural es la opción más cercana a lo autóctono, a quienes somos, a nuestra historia. Lo que le llevamos al turista no siempre es lo que él prefiere. Si bien no todos los individuos tienen los mismos intereses, necesidades espirituales o la misma filosofía de vida, sí es sumamente necesario acercar a las personas al arte real y autóctono y no aquello fabricado para pasar un buen rato, que es a veces lo que más fácil se encuentra y que también muchos prefieren, hay que admitirlo.

Cada ser humano es diferente, tiene prioridades, necesidades y gustos que van en varias direcciones. La visión del arte debe ser holística y no fragmentada. El respeto a la diversidad de expresiones artísticas, es también el respeto a la individualidad y a la libertad de creación. Lo auténtico, lo novedoso, no es aquello que se encuentra repetido en todos lados. Pero de nada sirve que exista ese mundo creativo maravillo por toda la Isla, si no se promueve, si no se conoce.

Cada persona debe descubrir ese misterio que define la cubanidad. Desde el olor a café que sale de nuestras casas en las mañanas, el buenos días a los vecinos, la forma en que nos dirigimos a las personas, hablamos, reímos, resolvemos las situaciones y nuestro entorno visual y auditivo, estamos emitiendo señales de quienes somos. La amabilidad, el respeto, el cuidado por la estética y los valores humanos en general debe ser siempre la meta diaria de cada cubano.

Todos somos responsables de quienes somos, de cómo somos desde la perspectiva social y de cuidar aquellos valores intrínsecos que nos han definido siempre, para bien como cubanos. Aquellos que afirman que el cubano es descuidado, habla alto, forma barullo, rompe cosas por donde pasa, no tiene buenos modales y etc., ese nunca leyó a Martí, ni a los grandes pensadores de esta tierra. Decretar que la mala educación y las maneras poco amables y fiables son propias de nuestra cultura, es alguien que niega la educación. Ser mal educados no es ser cubanos, es sencillamente justificar lo mal hecho sin ninguna intención de enmendarlo.

Rescatar lo más valioso de nuestra cultura, conocerla, valorarla, descubrir todo lo hermoso que han dejado los hombres y mujeres de esta tierra es honrar nuestras raíces, tradiciones y la herencia que pasará a las generaciones que nos sucedan.

Cuba es un país con una naturaleza hermosa, un clima muy acogedor y personas que están a la altura de todas esas maravillas reales y espirituales por las que hemos sido valorados y debemos seguir siéndolo. La salvaguarda de nuestra cultura y de nuestras tradiciones representa una prioridad para todos los cubanos.

 

 

Formulario de Acceso


Síguenos en...




¿Quién está en línea?

Tenemos 68 invitados conectado(s)

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy26
mod_vvisit_counterAyer1336
mod_vvisit_counterEsta semana4038
mod_vvisit_counterEste mes32913
mod_vvisit_counterHasta la fecha1249573

  • AlasCUBA
  • Revista la Alcazaba
  • Azurina
  • Cinosargo
  • Cuba Literaria
  • Cubarte
  • EcuRed
  • El Caimán Barbudo
  • Haciendo Almas
  • Il Convivio
  • La Jiribilla
  • Lettres de Cuba
  • Museo Nacional de Bellas Artes
  • Palabras Diversas
  • Poetas del Mundo
  • Red Mundial de Escritores en Español
  • Revista de Cine cubano
  • Unión de Escritores y Artistas de Cuba
  • Teatro de los Elementos
  • Revista Digital Guaitiní, Miami