Obra artística Abel Igor Basulto

Bitácora visual de una epifanía creativa

La colisión perceptual con nuevas esferas de sentido, buscadas o halladas fortuitamente siempre va a oxigenar los procederes de un creador, obligándolo a quebrar moldes añejos para apelar a nuevas formas de expresión. Tal es el caso del cienfueguero Abel Igor Basalto, quien ofrece con la muestra personal Bitácora,

suerte de confesional alarido, una crónica de sus experiencias sucedidas durante su estancia en Venezuela entre los meses de junio de 2010 y mayo de 2012, como parte del cumplimiento de una misión cultural, y su posterior proyección en suelo cubano.

 

Deviene este muestrario un mapa mental donde aparecen las fundamentales pautas que desde su visita en noviembre de 2010 a Piedra del Indio, ubicada en la región de Guanare, estado de Portuguesa, donde conoció los petroglifos añosos de la etnia Gayón. Según las fotos inaugurales de la muestra de marras, han marcado una obra diversificada en el body art de patriótica alegoría y en la dialógica apropiación pictórica de los ignotos esquemas tatuados en la roca venezolana, exhibidos en las respectivas acciones del VI Encuentro de Arte Corporal (Noviembre de 2011) y la exposición Identidad II (20 de octubre de 2012, Casa de Nuestra América José Martí).

Tales sucesos acaecidos en tierra suramericana significaron (re)fundacionales hitos en el transcurrir creativo de Abel Igor, quien en su retorno a la tierra insular los ha traspolado al micro-contexto cienfueguero, con visible impacto sociocultural en las rutinas urbanas de una ciudad muy poco sincronizada con el body art a pesar de las edades de la disciplina. El engarce de los registros fotográficos provistos por el venezolano Instituto de las Artes y el Espacio (IARTE) y por los artistas sureños Daniel Alujas y Luis Manuel Gómez, invitado a suscribir testimonio de esta Bitácora, ilustran con creces esta casi obsesiva y por qué no, epatante incursión de Basalto en la manifestación. Una nueva etapa figurativa queda inaugurada en la presente muestra, pues permuta Abel Igor las banderas por la tridimensionalización de los referidos petroglifos en los cuerpos desnudos, así como apela pictóricamente a otras zonas iconográficas de la multicultural Venezuela, con la apropiación bidimensional y escultórica/medio-relieve del Sol según la etnia wayúu, habitante de la península de La Guajira, compartida entre las actuales Venezuela y Colombia. Esta representación primitiva de nuestra enana blanca es clave en la reconfiguración identitaria de la compañía petrolera PDVSA, cuyo logotipo parte de una estilización del petroglifo. Tal equivalencia busca reflejar Basulto en cuanto a las piezas más visualmente atractivas, concebidas en exclusiva para esta iniciativa que desde la memoria proyecta (quizás) el futuro creativo del joven artista, ahora re-creado tras sus andares por ajenos parajes.

Lic. Antonio Enrique González Rojas
Periodista y crítico de arte



 

 

 

 

Título: Metamorfosis
Técnica: Mixta

 

 

 

 

 

 

Título: Corazón de marabú
Técnica: Acríñico


Título:  Símbolo Aborigen I                      Título: Símbolo Aborigen II
Técnica: Acrílico Lienzo                          Técnica: Acrílico Lienzo

 

 

 

 

 

 

 


Título: Simbología Aborigen Cubano
Técnica: Acrílico Lienzo



Título: Aborigen Venezolano                   Título: Niño con barco de papel
Técnica: Acrílico Lienzo                           Técnica:  Acrílico Lienzo


Título: Pareja de aborígenes cubanos
Técnica: Acrílico Lienzo

Título: Pareja de aborígenes venezolanos
Técnica: Acrílico Lienzo