Obra artística de Frank Pérez Nodal


Madera y juego

Por Alfredo E. Sánchez

La talla en madera fue, junto con la pintura sobre las paredes y piedras de las cuevas, una de las primeras acciones artísticas del hombre; primero concebida para la realización de

instrumentos utilitarios; después, se convirtió en una de las principales herramientas del artista para plasmar sus sensaciones artísticas.
En la obra que nos muestra el artista Frank Pérez Nodal sale a flote toda la experiencia y sensibilidad acumuladas en la percepción del hombre-artista, pero regalándonos además el “toque personal” que hace distinguir estas piezas de cualquier otro conjunto. En estas obras de carácter marcadamente “lúdico”, el cuerpo humano tallado sobre madera adquiere gravidez y estilización determinadamente sugerentes como para hacernos copartícipes de un mundo de juego y danza donde el espacio se expande y retorna a nosotros de forma casi mágica, la dureza de la madera pierde su categoría, se expande voluptuosamente como las olas del mar, como el viento entre las ramas.
Vale la pena resaltar la lograda armonía que logra al sintetizar la figura humana al máximo en algunas de sus piezas sin detrimento conceptual de otras donde el cuerpo humano es más reconocible, o mejor dicho, donde plasma otros atributos volumétricos de la figura humana.
No cabe duda de que el artista goza de plena capacidad y talento para transformar un trozo de madera y un pedazo de mármol en una obra de arte. Domina las curvas y las rectas en la composición, dotando a la obra del exacto contraste entre sus puntos de convergencia, aunque sea la línea curva su más lograda herramienta visual.
Madera convertida en arte voluptuoso y gozoso, pleno de armonía y deseos de vivir es lo que nos regala en esta ocasión Frank Pérez Nodal.