Lamento de amor

Por Marcela Elïas

En esta noche cargada de invierno,
el calor es nuestro,
mejor dicho, el fuego es mío.
Viril,

bajo la manta,
me llenas de estrellas,
sin siquiera pensar
que mi cielo te anhela.

Me quemo y te quemo,
te abrigas conmigo
en absurdo contrapunto
pierdo mis dulzuras insaciables.
Gana tu sexo sin amor.


Dame un abrazo


Dame un abrazo
atemos las piernas
incansables del reloj.

Dame un abrazo
caminemos en reversa
buscando el ayer,
de trenzas doradas
enmarcando mi cara
y tu duende
a la hora del sol.

Dame un abrazo,
que detenga el planeta,
rearme los días
y nos zambulla
en la esperanza.

Ven amor
dame
un abrazo.


Ojos



Escarbo
el universo por
tus  ojos esmeralda
para balancearme en
tus pestañas, sentir tus manos
en mi cintura y  saborear tu voz
bajo la luna.


Desayuno

El sol se despereza sobre la casa.
El café humeante espera,
endulza las tazas del amor.

No importa que el café se enfríe,
que queden pocas galletas…

Derramemos los cuerpos en la mesa,
que todo se vuelva rojo,
mi alma  llegue a tus manos.

Desayunemos de a sorbitos sobre el mantel,
que el sol se esconda ante este fuego.