Desvelo

Por Nersys Felipe

Aquel jueves de retreta Maísa se desvela.
Vuela la  cortina con el viento, abanicándole el cuarto, y la luna con su luz se lo clarea, entrando a raudales por la reja blanca y pintándole en la almohada otra violeta.
Se desvela recordando:  los tres en la casa, recién llegados del parque;  sus padres, en la cocina, conversando bajito; ella, pasando y oyéndolos sin querer:
–Se lo vamos a comprar.
–Costará caro.
–Tenemos ahorros.
–No le hace falta.
–Felipe, por favor…
–Los que hacen falta son tu vestido y su abrigo nuevos.
Eso habían converesado. Y ahora, desvelada, Maísa vuelve a oír las palabras de su padre…
“Los que hacen falta son tu vestido y tu abrigo nuevos”.
Se las dice el viento…
La luna en la ventana…
La cortina en su vuelo…
La almohada…
Y a punto está de llamar a Charo, porque algo le duele y sabe qué, cuando Felipe llega y se lo recuerda:
–El viernes que viene es su cumpleaños.
Nada más le dice, y, sch, se va.
Y cuando la nube viajera tapa la luna y borra de la almohada la reja violeta, Maísa,  adormilándose, lo decide:
–Lucirás preciosa, mi Maravilla… preciosa, Maravillita… preciosa, Maravillosa…