Cortina mágica

Por Isabel Acosta

Una mágica cortina
su imaginación creó;
era ligera, divina
y entre nubes la tejió.


Con hilos del pensamiento
y un rayo multicolor
matizó de sentimiento
la cortina con amor.

Pero llegando la noche
la imaginación durmió
y la magia sin reproche
su cortina se llevó.


El fotógrafo

Que no maullaba es un hecho,
no se veía feliz;
tenía roja nariz
y no se subía al techo.
Estaba tras un helecho
cuando le hicieron un trato:
“Déjame hacerte un retrato
y te doy de mi pastel”.
Habló mi niño, era él
quien tenía loco al gato.


El rey de la maroma

Hoy no abriré mi paraguas,
la lluvia está muy fresquita,
yo sé por qué ella me invita
que deje marchar las guaguas.
Mejor me busco dos yaguas
para bajar por la loma;
como “rey de la maroma”
de volar haré el intento
y le inventaré algún cuento
a mi abuela si se asoma.