Babi (encuentros con una babosita)

Por Rogelio Leal

(Fragmentos)

Alabado seas, mi Señor, con todas tus criaturas…

San Francisco de Asís

A Babi la descubrí
en el jardín de mi casa.
Recorría, sin mirarme,

–caracolito de raza–
una hoja que la lluvia
convertía en esmeralda,
y dejaba, a su pasito,
la huella que pinta el agua,
y entre mi hogar con goteras
y su casita mojada

A mirar si son puntales
y adornan cada mañana
las flores de diez del día
salió Babi con su casa.
En la orilla del camino
de piedrecitas de lavadas
la encontré y le dije: “Cuídate
de las botas cuando pasan,
que muchos caracolitos
han sentido las pisadas”.
Agradecida movió
los ojitos en sus varas
y, siguiendo mi consejo,
regresó sin ver la mata.