Lo que la luna cuenta

Si el insomnio se esconde
debajo de tus cejas,
disfruta de la noche,
saluda a las estrellas.

No temas a los grillos
si te cuentan sus penas,
escucha lo que guarda
el cofre de sus quejas.

Ellos quieren tocar
en una rara orquesta
que tenga un director
y no lleve melena.

Ha sido el elegido
el señor Don Luciérnaga,
por si se va la luz
les sirva de linterna.


Les darán la primicia
para todas las cuerdas,
pero la percusión
se quedará desierta
si no hay algún insecto
que de sus notas sepa.

Tocarán los de viento
otros que ya se acercan,
con flautas y clarines,
oboes y trompetas,
saltamontes ligeros
que bajan de la cerca.

Mas faltan las hormigas,
están tras de tu puerta,
ellas de percusión
montaron una escuela,
pero tú la tapaste
con libros y maletas,
por eso tiene el grillo
de noche una gran pena…

…Así cuando la luna
en el cielo se acuesta,
entra la madre al cuarto
y un beso lo despierta.

Se levanta de prisa,
su habitación arregla
y aviva el hormiguero
para que resplandezca.

Seguro que esta noche
ensayará la orquesta.

María R. Martínez