En la arena

Por Silvia C. Valdés

Y qué mala Magdalena,
Con tantas cintas y lazos,
A la muñeca sin brazos
Enterrándola en la arena.

“Y qué mala Magdalena”,
el poeta imaginó
en los versos que pintó
como pintando la escena.

De seda, de encaje y tul,
“con tantas cintas y lazos”:
el sol, la cinta en retazos;
el mar y su espuma azul.

La niña de los enojos,
¡ay, corazón en retazos!
“A la muñeca sin brazos”
hizo presa en sus antojos.

¡Qué pena, señor, qué pena!
Hasta el viento sollozó
cuando el poeta versó:
“enterrándola en la arena”.