La luz nunca se borra

Si lloras porque no puedes ver el sol,
las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.

Rabindranath Tagore

Por Silvia C. Valdés

Ven, déjame enjugarte esas lágrimas.
¿Por qué te obstinas en apresar la trenza

ya casi sindestellos de la tarde? 
¿Sabes que tu capricho puede azuzar a la demencia?
¡No te enojes…! ¡Y no me asedies con tus armas de pequeño fanfarrón!
¿Has pensado en qué dirán las luciérnagas, los cocuyos, los murciélagos y las aves?... ¿Tampoco te preocupan el sueño, las pesadillas, los astros y el terral?... ¿Y qué me dices de los canes que ladran a la Luna?...Probablemente repetirán a coro: ¡Perverso niño… Perverso antojo de secuestrar el día!
Como el orfebre que nunca borra su esplendor, quizás el artesano del tiempo quiera consentirte. No soy el genio de la lámpara que conoces; pero sí un gigante búho y te puedo llevar sobre mis hombros para que vislumbres el  paso de los años que tejen, entretejen y destejen la existencia.
Ahora… dame tu mano… Te invito a descubrir el fabuloso chal de filigranas de Luna con aderezo de estrellas que envuelve a la Diosa de la Noche. Y después me prometerás no llorar cuando se escape el día: ¡La noche es también un Hada de Luz!

Este poema obtuvo Mención en la categoría de Literatura para Niños en el Encuentro-Debate Provincial de Talleres Literarios, Cienfuegos, 2014 (N. del E.)