¿Preguntas sin respuestas?

Por Orlando V. Pérez

Abuelo, ¿por qué la palma
la pintan en el escudo
y no el mango que da sombra
al patio fresco y oscuro?

 

¿Por qué no pintas tus manos
y las marcas en los muros?
Abuelo, también la casa
es la Patria que saludo.

Tus manos son dos pañuelos
donde yo siempre me estrujo.
En el país encantado
del libro que tú amas mucho,
quisiera verlas allí
sobre el perrito lanudo.

Abuelo, ¿por qué tus manos
yo las veo en el escudo?


Este poema obtuvo Primera Mención en el Concurso Nacional de Poesía “Benigno Vázquez Rodríguez”, Los Arabos, Matanzas, febrero de 2017 (N. del E.).