El sueño de Leonardo

Por Neylis S. Reyes

En un pueblo pequeño vivía Leonardo, un hombre que con el amanecer ya se levantaba inconforme.

Una mañana pensó en lo bueno de transformarse en río. Esa noche se acostó y efectivamente despertó hecho un torrente caudaloso. Los barcos navegaban por sus corrientes, la gente se sumergía en el agua fresca o pescaba, pero una gran tormenta arrasó campos y desbordó los ríos, era demasiado peligroso y el hombre se arrepintió de su nueva ocupación.

¿Y si fuera una montaña? Y se fue.

Los alpinitas escalaban sus brazos, los agricultores sembraban la espalda o su barriga y en su boca se protegían de la lluvia. Necesitaron piedras para construir y empezaron a dinamitar la montaña. Morir hecho tierra no le agradó a Leonardo.

En el pueblito apenas tenían en qué divertirse, las calles andaban desanimadas, los bancos del parque bostezaban en espera de las personas que ni siquiera venían a sentarse. “¿Cómo vencer este aburrimiento?”, se preguntó el hombre. Si fuera cantante él mismo iba a resolverlo.

Compró instrumentos, contrató músicos extraordinarios y se hizo un cantante famoso. El poblado se convirtió en el lugar más visitado del país, muy contentos los vecinos aclamaban al héroe. Sin embargo, la vida tranquila de Leonardo se volvió agitada. Lo cuidaban guardaespaldas y lo perseguían periodistas y admiradores.

Cada día en un lugar distinto. Cada mes en un país diferente. Apenas veía a su familia.

“Estoy cansado de este corre-corre”, se dijo y regresó a su actividad cotidiana.

Por mucho tiempo siguió probando: un avión, el cielo, un león y nada; se di cuenta de que siempre algún inconveniente se interponía en sus deseos.

Una noche se quedó dormido en un sillón, y como de costumbre soñó con muchas cosas anheladas. Tan pronto abrió los ojos y fue a mirarse en un espejo.

Feliz, Leonardo buscó a su esposa y la abrazó. Al fin pudo conseguirlo: no había algo mejor que ser él mismo.

 

De: Encuentro-Debate Nacional de Talleres Literarios Infantiles. Ciego de Ávila, septiembre de 2008. (N. del E.)